Mis Resultados: del parche al producto
Un módulo para gestionar performance comercial en bancos. El reto real no era la interfaz. Era entender la dimensión verdadera del problema y decidir qué no construir todavía.
El problema
Los bancos tienen equipos comerciales grandes, con metas, rankings e incentivos que cambian todos los meses. Gestionar todo eso es un caos: planillas de Excel, configuraciones manuales, información dispersa. Nadie tiene una visión clara de su propio desempeño en tiempo real.
La primera versión de esta plataforma existía, pero estaba diseñada para resolver los problemas puntuales de un banco específico. Sin módulo administrador, la configuración de objetivos y metas debía hacerse a mano cada mes, con un costo enorme que asumía internamente el equipo de soporte.
No era un producto: era un parche.
El problema era más grande de lo que parecía
Cuando me metí a fondo con el PO a analizar el scope real del proyecto, lo primero que quedó claro es que no se trataba de mejorar pantallas: se trataba de construir una plataforma que pudiera implementarse en cualquier banco, con reglas de negocio distintas, estructuras organizacionales distintas y modelos de incentivos distintos.
El análisis nos llevó a definir tres perfiles de usuario con necesidades completamente diferentes: el Vendedor, que quiere saber cómo va respecto a sus objetivos; el Supervisor, que necesita ver el desempeño de su equipo; y el Administrador, que configura las reglas del sistema.
Vendedor
Administrador
El módulo administrador resultó ser ese corazón. Sin él, el sistema no puede escalar: alguien siempre tiene que configurar algo a mano. Pero diseñarlo correctamente era enormemente complejo, y acá está la diferencia con cualquier sistema de incentivos tradicional.
Un sistema de loyalty para una tienda de ropa es relativamente directo: vendiste X, cumpliste la meta. En banca las reglas son otra cosa. Si el objetivo de un ejecutivo es vender 15 tarjetas en el mes y vendió 15, pero 3 clientes cancelaron, su resultado real es 12. Y ese es el caso más simple. Si además 3 de esas tarjetas las vendió un ejecutivo de call center a clientes que figuran en su cartera, la cuenta puede ser media tarjeta, una entera o ninguna, según la regla del banco.
Cada banco tiene su propia versión de esa lógica. Cubrir todos los casos sin que la interfaz del administrador se volviera inmanejable era el desafío real del producto.
Se vendió el proyecto para implementarlo en un banco grande de Perú. El scope era ambicioso, el tiempo ajustado, y las partes no encontraron la flexibilidad necesaria para avanzar. El proyecto quedó trunco.
La decisión
Cuando arrancó la v2, la pregunta fue cómo avanzar sin repetir el mismo error.
Empezar por donde hay más valor inmediato y menos riesgo de complejidad infinita.
Se priorizó Mis Resultados, el visualizador de performance para vendedores y supervisores, el módulo que más impacto tiene en el día a día del usuario comercial. Y para el administrador, en esta primera instancia, se optó por templates de Excel que mapean la configuración directamente al sistema: un puente pragmático que permite operar sin bloquear todo el desarrollo en el problema más difícil.
El producto
Una plataforma que permite a los equipos comerciales de un banco ver su performance en tiempo real —objetivos, resultados, rankings, estado de incentivos— sin depender de reportes manuales ni de alguien que actualice una planilla.
Ranking del equipo
Vista del Supervisor
Lo más valioso de este caso no es el producto en sí, sino el proceso de entender dónde estaba realmente el problema. La v0 resolvía síntomas. La v1 encontró la dimensión real del desafío. La v2 tomó la decisión más difícil: acotar el scope con criterio, sin perder de vista hacia dónde tiene que ir el sistema.
Hoy está en producción en Panamá, en implementación en Chile, y próximamente en Brasil.